Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

        
         En el piedemonte norte se encuentran numerosas invasiones urbanas

 

El Monumento Natural Loma El León es una de las áreas protegidas menos conocidas en la región centro occidental de Venezuela, en donde la ciudadanía y las autoridades locales no tienen conocimiento de su existencia. Son pocas las fortalezas que posee este monumento, que hoy día está críticamente amenazado con el riesgo de fracasar en la protección de la diversidad biológica en un futuro cercano, a menos que se realicen acciones urgentes. Las amenazas sobre las características naturales de este monumento y su diversidad biológica, son las siguientes:

 

Invasiones urbanas, expansión de la ciudad de Barquisimeto

Extracción de minerales no metálicos

Carencia de personal e infraestructura

 

Invasiones urbanas, expansión de la ciudad de Barquisimeto

 

El Monumento Natural Loma El León se encuentra en el área de expansión urbana de la ciudad de Barquisimeto, no obstante su creación se justificó por la necesidad de proteger ecosistemas áridos que son refugio de especies endémicas y en peligro de extinción (República de Venezuela 1990). Esta condición de encontrarse en un área de expansión urbana, sumado al desconocimiento de la existencia del área protegida, han traído como consecuencia la construcción ilegal de numerosas viviendas por parte de personas de bajos recursos económicos, constituyéndose los asentamientos denominados "barrios". El único barrio o asentamiento humano que data de antes de la creación del monumento en el año 1989 es el Barrio La Batalla, ubicado hacia el noroeste, en donde viven aproximadamente unas 200 familias. Constituye la única comunidad considerada como legal, puesto que los otros asentamientos humanos se desarrollaron después del año 1989.

 

Todos los barrios se encuentran al norte del monumento, donde se encuentran los límites de Barquisimeto. Hacia el noroeste en un sector del monumento conocido como "El Martillo", se encuentran los asentamientos de Asoprado, Valle Verde I, Valle Verde II y La Batalla, y adicionalmente se encuentra la autopista Barquisimeto - Quíbor, que constituye la principal vía de comunicación de la zona. Hacia el noreste se encuentran los asentamientos de Brisas del Turbio, La Paz, 5 de Julio, Los Naranjos, El Coriano, El Tostado, La Lucha, Los Robles, Loma de León, Alí Primera y Los Pocitos.

 

Casi todas estas comunidades sin excepción, han sido dotadas de los servicios públicos de agua, luz, cloacas, vialidad, escuelas y módulos de policía, por parte de la Alcaldía del Municipio Iribarren (Barquisimeto) y la Gobernación el Estado Lara, lo que evidencia una total descoordinación de las políticas de ordenamiento urbano de las autoridades locales con las políticas nacionales de conservación. Aparentemente esta descoordinación fue alimentada por la desafectación parcial que se realizó en la Zona Protectora de Barquisimeto ubicada en sus alrededores (incluido Loma El León), lo cual creó problemas de interpretación acerca de la existencia del monumento natural.

 

Cabe destacar que la ciudad de Barquisimeto carece de un plan de ordenamiento o de desarrollo urbano que defina los lineamientos para la planificación de la expansión de la ciudad, tomando en cuenta la existencia de limitaciones en el medio natural y la existencia de áreas protegidas en donde el uso urbano no está permitido.

 

Barquisimeto es la cuarta ciudad más poblada de Venezuela, concentra más de la mitad de la población del Estado Lara y tiene además una tasa de crecimiento mayor que la tasa nacional de 2,2% (INE 2001), lo que muestra que la ciudad crece a un ritmo relativamente acelerado.

 

Una de las principales consecuencias de las invasiones urbanas es la fragmentación y pérdida de hábitat, principalmente en el sector de El Martillo, donde se encontraban formaciones de matorrales con especies de plantas que sirven de alimento al cardenalito. Aunque esta especie no está reportada para el monumento, teóricamente forma parte del área de distribución de esta especie (García y Salazar s/f, Smith y Rivero 1983).

 

En menor medida al problema de las invasiones urbanas, algunos habitantes realizan ciertos usos incompatibles con la figura del área protegida, uno de ellos lo constituyen dos focos de ganadería de caprinos (uno al noroeste en la Batalla y otro al oeste en la carretera Barquisimeto -  Buena Vista); otro es una empresa agropecuaria (sisal, horticultura) cuyas instalaciones se encuentran en parte dentro del monumento en el sector de El Martillo, además de algunos cultivos aislados en algunas casas de La Batalla. No obstante estos usos datan en su mayoría de antes de la creación del área protegida.

 

       
La autopista Barquisimeto - Quíbor pasa por el monumento en el sector El Martillo

 

        
Vista lateral de una imagen de satélite mostrando la zona de expansión del suroeste de Barquisimeto (Fuente: GoogleTM Earth 2005)

 

Extracción de minerales no metálicos

 

Dentro del monumento se extrae granzón, una piedra pequeña que, mezclada con arena y cemento, se emplea en la construcción de viviendas. Este material es extraído principalmente de la Quebrada La Mosquera, un curso de régimen intermitente que solo tiene agua cuando suceden eventos puntuales de precipitación, por lo que generalmente su cauce se encuentra seco durante gran parte del año. Esta quebrada se localiza hacia el oeste y noroeste del monumento, y en este último sitio pasa por el sector de El Martillo, en plena zona de expansión urbana de Barquisimeto, de manera que este material se encuentra al alcance de los constructores de viviendas. Esta extracción es ilegal y se realiza sin permisos otorgados por algún ente gubernamental. Las personas que realizan la extracción llegan en camiones y emplean palas para tomar el material necesario.

 

Carencia de personal e infraestructura

 

Actualmente el Superintendente es el único funcionario de Inparques encargado de la administración y manejo de esta área protegida de 7.275 ha. Este funcionario debe manejar todos los aspectos de la vigilancia y el control, así como los expedientes relacionados con las infracciones por invasiones urbanas, que son numerosos. No posee vehículo, de hecho los parques ubicados en el Estado Lara (Yacambú, Terepaima, Cerro Saroche, El Guache y Dinira), deben compartir el mismo vehículo, debido a que los otros han sido robados.

 

El Superintendente ejerce sus funciones desde la sede de la Dirección Regional de Inparques en el Estado Lara, ubicada en el Parque del Este de Barquisimeto, aunque recientemente la Alcaldía del Municipio Iribarren (Barquisimeto) construyó una edificación de una planta que servirá como oficina de la Superintendencia del monumento natural. Sin embargo, esta edificación no cuenta con los servicios básicos (agua, luz, drenajes), además de que para entrar en uso necesita ser dotada de mobiliario. Esta nueva oficina tiene como ventaja que posee una buena ubicación estratégica en el sector Los Pocitos, en una zona donde han ocurrido numerosas invasiones urbanas.

 

Actualmente no existe infraestructura turística para la recepción de visitantes, tales como senderos señalizados y kioscos, aunque el área posee un buen potencial para el turismo contemplativo y las caminatas de montaña, debido a su cercanía con Barquisimeto y las vistas panorámicas que se tienen de esta ciudad. Por otra parte, en las invasiones urbanas que bordean el piedemonte del cerro se encuentran varios barrios de alta peligrosidad por sus niveles de delincuencia, lo cual no estimula el desarrollo de la actividad turística en el área.

 

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