Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Incendios forestales

 

A pesar de que los incendios son un problema importante en la ladera sur del Ávila, tanto la Superintendencia como la Dirección de Parques Nacionales han realizado esfuerzos para mejorar su combate y crear un grupo de aliados para la defensa del parque. El Ávila cuenta con el cuerpo de bomberos forestales mejor dotado del país (Campamento Pajaritos), además del apoyo de los numerosos cuerpos de bomberos de la ciudad, muy buenos sistemas de comunicación, vialidad e infraestructura para atacar los incendios. Desde 1946, el cortafuegos de 20 m de ancho y 24,5 km de largo previene el avance de los incendios hacia las zonas más altas en la vertiente sur. Además de la infraestructura, el Ávila cuenta con el apoyo de personal voluntario capacitado para el combate de incendios, así como de las donaciones de un conjunto importante de empresas privadas. Luego de las quemas del año 2001, se lograron recolectar 40 millones de bolívares (US $ 40.000) para su reforestación, en su mayoría aportados por los visitantes y excursionistas. Igualmente empresas como Panamco y Chinotto han donado más de 12 millones de Bolívares (US $ 12.000) y unos 4.000 árboles para labores de reforestación. Otras empresas privadas aportan fondos para el mantenimiento del cortafuegos, entre ellas Procter & Gamble, Telcel, Fundación Banco Mercantil, Petróleos de Venezuela y Universidad Metropolitana. Actualmente la superintendencia de El Ávila lleva a cabo un Programa de Reforestación y Restauración de las áreas dañadas por el fuego, el cual es prioridad para la Dirección de Parques Nacionales. El impacto que tiene El Ávila en los medios de comunicación, así como la importancia de éste para los miles de caraqueños que lo suben a diario, han generado una alianza espontánea que INPARQUES ha sabido aprovechar para el combate de los incendios forestales. Es necesario repetir esta experiencia en el resto de los parques venezolanos para mejorar la eficiencia al combatir los incendios.

 

Invasiones humanas

 

- Comunidades agrícolas

 

Es necesario realizar censos en los poblados agricultores que colindan o se encuentran dentro de los límites del parque. Así mismo determinar el tipo de producto agrícola y sus efectos sobre el parque en el caso de que la siembra se efectúe dentro de éste. En la comunidad de Birongo, un asentamiento campesino a 5 km del parque en el Estado Miranda, la comunidad agrícola ha crecido considerablemente y podría estar dentro de los límites del parque según información obtenida de los guardaparques. Sin embargo sería necesario realizar un censo de esta población para verificar esta afirmación.

 

- Indigentes y delincuentes

 

Este problema es sumamente complejo y no se resuelve desalojando a los indigentes y delincuentes, pues nada garantiza que no regresen. Más que su presencia dentro del parque, el problema es parte de una grave crisis social y económica que atraviesa el país en estos momentos, además, la manera en que estos afectan al parque es menor en comparación con los efectos que tienen en el resto de la sociedad. En Caracas existen muy pocos sitios dedicados a atender a las personas en estado máximo de exclusión social. Es necesario convocar a organizaciones con experiencia en el manejo de conflictos sociales a fin de buscar una solución no sólo para el parque sino para la ciudad. Existen experiencias en Brasil en las que se ha logrado integrar a los indigentes a labores de reciclaje de desechos sólidos, ofreciéndoles un trabajo que les ayudó a conseguir una vivienda y una forma de vida estable.

 

Zona de Protección y Recuperación Ambiental

 

La solución para la amenaza que generan los asentamientos humanos dentro del Parque Nacional El Ávila es compleja. El número de habitantes en este parque es muy elevado y la presión ocasionada por la ciudad más poblada de Venezuela, hace que la reubicación de centros poblados no sea una solución económicamente viable. Un nuevo trazado de los límites del parque ha sido propuesto como una solución, sin embargo esto significaría una pérdida de influencia para INPARQUES frente a los pobladores y a los políticos. Aunque parezca paradójico, al tener estos poblados dentro del parque se puede tener un mayor control para evitar su crecimiento. La solución a largo plazo sería convertir a esos habitantes en aliados del parque, enseñándoles el valor que tiene El Ávila a través de la educación ambiental y del ofrecimiento de alternativas económicas sustentables, tal como lo establece el Plan de Ordenamiento para la Zona de Recuperación Ambiental.

 

Invasión de especies exóticas

 

El elevado número de especies exóticas presentes en el parque hace que la eliminación de todas estas no sea una solución viable. Pero es importante tener en cuenta que de ahora en adelante, cualquier reforestación debe realizarse únicamente con especies autóctonas.

 

Por otra parte, los ecólogos que trabajan en las universidades venezolanas deberían ser tomados en cuenta para la búsqueda de una solución técnica a dos problemas simultáneamente: la invasión de especies exóticas y los incendios forestales.

 

Para los ecólogos está claro que la introducción de especies exóticas en El Ávila ha modificado la dinámica ecológica original y que las quemas periódicas son un elemento natural en los ecosistemas de sabana como los que hoy en día se encuentran en la vertiente sur del Ávila. Lo que no se quema en un año se acumula, ocasionando quemas mucho más intensas en los años siguientes. Es necesario realizar una investigación rigurosa con la doble finalidad de estudiar la dinámica de estos ecosistemas intervenidos y diseñar un plan de manejo especial para controlar algunas especies de gramíneas exóticas como Panicum máximun y Melinis minutiflora que cubren las sabanas de la vertiente sur del parque.

 

Teleférico

 

La compañía que ganó la licitación del teleférico y del hotel Humboldt está obligada a pagar 5,29% de sus ingresos brutos al Estado Venezolano durante los próximos 30 años. Estos recursos serán recibidos por Fondoturismo a partir del tercer año de la firma del contrato (1999). Sin embargo, Parkswatch-Venezuela considera que al menos una parte de estos recursos financieros deberían invertirse directamente en el parque nacional, como compensación por los problemas que ocasiona la construcción del teleférico al parque. La entidad estatal receptora del pago por los ingresos del teleférico debería ser INPARQUES y no Fondoturismo ya que la infraestructura se encuentra dentro de la jurisdicción de un parque nacional. Estos ingresos servirían para solucionar problemas relativos a la falta de infraestructura y personal en la ladera norte y el sector oriental del parque.

 

Al permitirse una mayor participación de INPARQUES en la regulación del teleférico, la gran afluencia de visitantes que suben a través de éste al Cerro El Ávila, podría ser aprovechada para realizar labores de sensibilización y educación con los visitantes. Igualmente se impediría el funcionamiento de establecimientos como casinos o centros de comida rápida no acordes con el objetivo del parque nacional.

 

Centralización de los recursos

 

Los problemas de distribución de recursos tienen su origen en la estructura administrativa de INPARQUES y su solución sólo puede llevarse a cabo dentro de la institución. Sin embargo, la gran publicidad que tiene el Ávila y el apoyo de diferentes sectores de la comunidad deben aprovecharse para el beneficio de las zonas desconocidas. Es necesario iniciar una campaña de información enfocada en los sectores del parque fuera de la ciudad y darle más apoyo en infraestructura a la zona norte y oriental.

 

Cacería ilegal

 

Aunque la cacería ilegal no es un problema grave en este parque, deberían realizarse campañas de educación ambiental acerca de la importancia de mantener la biodiversidad de El Ávila y de las posibilidades que ofrece el ecoturismo como alternativa económica sustentable, en las localidades donde existe esta amenaza.

 

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