Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Amenazas Corrientes

 

  Sobrecarga del camino Inca
  Central hidroeléctrica y líneas de transmisión de energía
  Desechos sólidos 
  Quemas e incendios forestales
  Agricultura y ganadería
  Derrumbes o deslizamientos
  Extracción de piedra para artesanía y arena
  Caza furtiva
  Plantas exóticas introducidas
  Saneamiento físico y legal de terrenos incompleto
  Descoordinación institucional
  Carretera Machupicchu Pueblo - Ciudadela de Machupicchu

 

En la actualidad, los problemas ambientales más preocupantes son: El impacto causado por la agricultura mal llamada tradicional, que utiliza técnicas dañinas de roza y quema. A esto hay que agregar los fertilizantes y químicos usados por la agricultura migratoria bajo el pretexto de la ampliación de la frontera agrícola. La presencia de ganado doméstico diverso dentro del santuario, con el consecuente aumento de deforestación y disminución de áreas de vegetación. Los incendios forestales periódicos que ocasionan daños irreversibles a la flora y fauna silvestres y dan lugar a problemas como la erosión y el desequilibrio de los regímenes hidrológicos. El mal manejo de la zona de uso intensivo: vías de acceso, línea férrea, carretera Aguas Calientes-Puente Ruinas-Ciudadela, sobresaturación del camino Inca, tugurización del poblado de Aguas Calientes, acumulación de basura y desconocimiento de su condición de área protegida.(25)

 

En medio de estas amenazas al Santuario Histórico de Machupicchu se dan una serie de conflictos que dificultan el manejo y gestión del área protegida. Se da una situación conflictiva por el monopolio de PeruRail en el transporte por tren. Conflicto entre operadores de turismo y porteadores. Construcción de la carretera Sta. Teresa - Central Hidroeléctrica de Machupicchu. Conflicto por la distribución de los ingresos del boleto turístico de ingreso al santuario y complejos arqueológicos. Conflicto por la culminación del proceso de saneamiento físico legal en el santuario. Conflictos institucionales en la gestión del santuario. Conflicto sobre la gestión compartida de la concesión de la carretera Hiram Bingham. Conflictos inter-institucionales en el manejo de residuos sólidos.(26)

 

Sobrecarga del Camino Inca

 

El Camino Inca se ha constituido actualmente en uno de los principales atractivos turísticos del Santuario Histórico de Machupicchu. El número de visitantes allí pasó de alrededor de 6 300 durante el año 1984 a casi 50 000 para 1997, con un aumento del orden del 800%. El siguiente cuadro muestra el incremento de visitantes al camino Inca tradicional.(28)

 

Visitantes al Camino Inca Tradicional (PDF)

 

El camino Inca es un área que presenta problemas ambientales por la sobrecarga de turismo y por una serie de factores adicionales que afectan su conservación. Hay áreas de reforestación con eucalipto (Eucaliptos globulus), especie introducida al santuario, y áreas con pastoreo de ganado vacuno. Se da el uso de caballos y mulas para transportar carga por la parte baja con la consecuente erosión de senderos. El desagüe entre Sayacmarca y Phuyupatamarca, zona de Chaqui Ccocha, provoca erosión y deteriora el entorno del paisaje. El número excesivo de construcciones en Pacaymayo generan impacto visual negativo y alteración del paisaje. Hay presencia de letrinas de madera cerca al complejo de Phuyupatamarca.

 

Se da un incremento de basura en los lugares usados para camping. Hay contaminación por desechos sólidos no degradables (envases plásticos descartables, bolsas plásticas, hojalata, celofán y otros), estos son arrojados en las márgenes del camino y no son directamente visibles.

 

Se han instalado antenas para radiocomunicación con resultado visual negativo. Hay construcciones en Wiñaywayna (estación biológica, puesto de control, albergue, etc.), también instalaciones en diferentes puntos (Q'oriwayrachina, Pacaymayo, Wiñaywayna) para albergar al personal de vigilancia del INC e INRENA. Estas actividades acarrean usos logísticos dañinos para el bosque.

 

Los porteadores generan también ciertas dificultades en el santuario, contribuyendo a los problemas generados por las operaciones turísticas dentro del mismo. Implica una mayor cantidad de gente en el interior del santuario. Si se considera que entre un 40 a 50% de los cupos admitidos para visitar el camino Inca son ocupados por los porteadores, estos constituyen un importante factor de presión sobre el área protegida. Si bien los porteadores están bajo la responsabilidad de la agencia turística que los contrata, aquellos porteadores que no cumplen con las normas generan impactos serios en los circuitos que utilizan. Hay mayor generación de basura, que muchas veces es arrojada directamente al campo por los porteadores mismos, mayor generación de excretas en los alrededores de caminos y campamentos, remoción de piedras y destrucción de vegetación.

 

 

    
                        Grupo de porteadores después de la caminata

  

Central Hidroeléctrica y Líneas de Transmisión de Energía

 

Otro punto importante es la existencia dentro del Santuario Histórico de Machupicchu de la central hidroeléctrica del mismo nombre. Esta Central se construyó en el año 1959 y estuvo un tiempo en rehabilitación a causa de los daños ocasionados por un aluvión procedente del río Aobamba y el posterior embalse del río Urubamba en el año 1998. La central -una importante infraestructura responsable de suministrar una gran proporción de la energía disponible en el sur del país- tiene sin duda impactos sobre el santuario, tanto por la contundencia visual de sus instalaciones como por las actividades derivadas de su operación (presencia de torres, líneas de transmisión de energía, viviendas y otras instalaciones) como por las actividades derivadas de su operación (desorden a través de las actividades del personal permanente y el tránsito complementario, contaminación, riesgos de incendios y presión sobre recursos naturales por caza y extracción).  Su relación con el acceso y usos del santuario es innegable, especialmente en lo concerniente al turismo y el esparcimiento, y también su gravitación sobre la preservación de hábitats críticos para especies distintivas, como el pato de los torrentes, que puede verse afectado por las fluctuaciones del nivel del agua en el río Urubamba.(29)

 

La existencia de la Central Hidroeléctrica de Machupicchu, que data desde antes de la creación del área protegida, ejerce sin duda fuertes presiones sobre la conservación del santuario. Genera evidentes impactos paisajísticos con la presencia de torres, líneas de transmisión de energía, viviendas y otras instalaciones, y trae desorden a través de las actividades del personal permanente y el tránsito complementario. Se producen distorsiones asociadas a la contaminación, como basura y desagüe, lo mismo que riesgos de incendios y presión sobre recursos vivos por caza y extracción. También es afectada la cubierta vegetal en la faja de tierra situada bajo la línea de transmisión de energía y alterado el hábitat acuático del río Urubamba, de donde se capta agua para la central.(30)

 

                     
                                  Un dique de la planta hidroeléctrica

 

Existe una canalización subterránea que atraviesa la montaña a la altura del km 107 de la vía férrea Cusco-Quillabamba que lleva agua hasta el río Aobamba con propósito de la operación de la hidroeléctrica. Hay quienes aseveran que esta construcción subterránea afecta la estabilidad geológica de la montaña afectada, ubicada junto a la ciudadela de Machupicchu.

 

La Empresa Generadora de Energía Machupicchu S. A. EGEMSA, es la empresa a cargo del manejo de la hidroeléctrica y de generar energía. En el área también opera la empresa Electrosur encargada del traslado y distribución de la energía, con los impactos adicionales que ello implica. EGEMSA realiza una serie de proyectos en su área de influencia. Le da mantenimiento a los caminos de acceso a sus instalaciones, tal es el caso del camino que bordea el río Aobamba, el cual fue afectado por las avalanchas de años anteriores y donde la empresa ha construido puentes y despejado nuevos pasos. Estos caminos por un lado facilitan el turismo y por otro facilitan también el acceso de colonos y agricultores migratorios.

 

La empresa realiza trabajos de prevención de huaycos y avalanchas, para lo cual modifica el ambiente. En la actualidad la empresa quiere controlar la laguna Salkantay, laguna  altoandina al pie del nevado, y según reportes de la administración del área, recién vienen completando los estudios y permisos correspondientes, a pesar que ya se están licitando las obras. Se quiere hacer un trasvase para desaguar toda la laguna, según la empresa por prevención. Desaguar la laguna implica un impacto sobre las aves, los peces, la vegetaciónacuática, etc. Los trabajos para el desaguado de la laguna generan impactos adicionales, habrá presencia de personal, movimiento logístico, generación de residuos, transporte y desplazamiento de maquinaria y equipo, combustibles, etc.

 

                
                        Impacto visual de las torres de transmisión

 

Según referencias de los guardaparques del santuario, el año 2001 en una visita de control hacia la zona, confirmaron que la empresa había desaguado 12 metros de la laguna. Personal del área protegida llegó justo cuando se retiraron del lugar los operarios de la empresa y encontraron gran cantidad de basura y cartuchos. Estas operaciones se llevan a cabo en muchos casos sin realizar las coordinaciones pertinentes con el INRENA y el INC, contraviniendo las políticas de manejo y gestión del área protegida. La empresa no informa sobre su plan de trabajo y no se conoce su Programa de Adecuación Ambiental o PAMA exigido por el Ministerio de Energía y Minas.

 

Según reportes de personas que conocieron la zona, años atrás los glaciares del nevado Salkantay llegaban hasta la laguna. Todo esto hoy ha desaparecido, por un lado por efectos del fenómeno de calentamiento global que está haciendo retroceder los nevados y por otro por la influencia local del manejo actual de la laguna. Guardaparques del santuario reportan la presencia de truchas (Oncorrynchus mikiis) que se verían afectadas por la destrucción de la laguna. Por una época, pobladores de la región se dedicaron a pescar trucha en forma comercial y afectaron la laguna, personal del INRENA frenó la extracción.

 

Desechos Sólidos 

 

En el santuario imperaba una regla insidiosa que puede resumirse en la frase "el bosque oculta todo". El camuflaje otorgado por la cobertura vegetal amparaba un uso irresponsable que ponía en peligro este bello patrimonio -la mayor fuente de divisas para el país en el rubro turístico-  y convertirlo en un basurero gigante. Una variada gama de estudios desarrollados por el INRENA desde 1982, que incluye trabajos sobre diversidad arbórea y detalles de inventarios, parcelas testigo y transectos, dan fe de esta afirmación. Se ha encontrado grandes cantidades de desechos sólidos en bosques aparentemente inaccesibles y zonas que se creía prístinas. Los estudios han determinado que los lugares más afectados son el camino Inca, la línea férrea, el río Vilcanota, los poblados urbanos y rurales, la carretera de Aguas Calientes y de la ciudadela arqueológica.

 

Hoy se da un estricto manejo de los residuos sólidos generados por el turismo en camino Inca y en la ciudadela, así como los residuos originados en la localidad de Aguas Calientes y otros asentamientos menores. Toda la basura se retira de la zona en tren y se lleva hacia un relleno sanitario autorizado. A pesar que esta medida ha ayudado a mejorar la situación de contaminación con residuos sólidos existente anteriormente, aún existen dificultades serias al respecto.

 

El personal del INC destacado en Wiñaywayna refiere que "la contaminación por basura es uno de los principales problemas y que por la gran afluencia de turismo nunca se llega a limpiar todo. Los operadores deberían sacar toda la basura pero que no lo hacen y que el control que esta en el km. 106 no es realmente eficaz por existir dos rutas que usan las empresas para terminar el camino Inca. La primera o tradicional que hacen todos los turistas para llegar hasta la ciudadela de Machupicchu donde todo ocurre de acuerdo casi a lo normal y la otra que los porteadores toman para finalizar su viaje (ellos no van a la ciudadela) hacia la vía férrea directamente. Este camino es el más afectado, se encuentra acumulada la basura que los porteadores arrojan en el camino para cargar menos peso hasta la vía del tren donde está el botadero. Esta ruta no es vista por los turistas. El basural generalmente se genera por las noches, cuando los porteadores se adelantan por ser éste el último tramo del camino".(31)

 

La contaminación con desechos sólidos afecta el medio ambiente, el turismo y la salud de la población. El Río Vilcanota o Urubamba es actualmente uno de los diez ríos más contaminados del Perú.  Varias agencias de turismo establecidas en esta cuenca, sobretodo las que promueven el canotaje, han debido cancelar sus paquetes turísticos a causa de la contaminación del agua y la excesiva cantidad de desechos sólidos en las márgenes.

 

Entre los principales focos de contaminación se tiene el río Huatanay y sus microcuencas ubicadas cerca de la ciudad de Cusco. Allí son vertidas 60 toneladas diarias de desechos en promedio. Estos desperdicios son arrastrados durante la época de lluvias al río Vilcanota-Urubamba, a través de la desembocadura de Huambutio. Los poblados ubicados a lo largo del río Vilcanota o Urubamba vierten aguas servidas y desechos en sus riberas. Todos estos desperdicios llegan al santuario a través del río Urubamba. También se da cierto nivel de contaminación por las botellas plásticas descartables y otros desechos sólidos (envases de hojalata, celofán, vasos de espuma de vidrio, aluminio) relacionados a la actividad de los visitantes de la ciudadela y el camino Inca. Las botellas vacías y las bolsas plásticas con contenido orgánico favorecen la multiplicación de insectos y bacterias, constituyen también un peligro para la fauna presente en las áreas fluviales amazónicas de la selva baja. 

 

El distrito de Machupicchu produce unas cinco toneladas de residuos sólidos diarios, generados en el centro urbano Machupicchu Pueblo (3 ton. recogidas por la municipalidad), en la ciudadela de Machupicchu (1 ton. recogida por el INC) y a lo largo del camino Inca (1 ton. cuyo manejo es responsabilidad del INRENA). Anteriormente, para la disposición final de los residuos sólidos mencionados se hacía uso de botaderos informales ubicados en las cercanías de Machupicchu Pueblo (Aguas Calientes), de la vía férrea, o incluso en quebradas del vecino distrito de Ollantaytambo.

 

Con el propósito de restablecer las condiciones sanitarias y ambientales en el santuario, cumpliendo con lo dispuesto en el Plan Maestro, se ha implementado un sistema en prueba que permite retirar los residuos sólidos generados al interior del santuario. Estos son puestos en bolsas selladas que posteriormente son transportadas por tren hasta Pachar (Distrito de Ollantaytambo). El transporte de estos residuos sólidos se realiza en cumplimiento de un convenio establecido con la empresa Perurail. En contrapartida, en julio del 2003 se logró a favor de esta empresa una exoneración del pago de derecho de vía para el transporte por tren. Finalmente los residuos sólidos son transportados en volquete desde Pachar hasta el relleno sanitario de Haquira, ubicado en el distrito de Ccorca en la provincia de Cusco, gracias a la subvención asumida por el INRENA.

 

La falta de implementación de mecanismos institucionales para cubrir los gastos de los servicios públicos en el distrito de Machupicchu pone en peligro la sostenibilidad de cualquier solución para la gestión de los residuos sólidos y de aguas servidas en el santuario. En caso de no llegar a un acuerdo entre las municipalidades de Urubamba y Machupicchu para la disposición final de la basura en Yuncacha Huayco, existe el riesgo de que se arroje nuevamente la basura en los botaderos informales ubicados en las quebradas del distrito de Machupicchu o del distrito de Ollantaytambo.(32)

 

El sector de Puente Ruinas es el punto de acopio de basura más grande en el santuario. Para el caso del camino Inca, las agencias operadoras de turismo bajan la basura de Wiñaywayna al kilómetro 106 del tren en Choquesuisui. El INRENA implementa fichas de control de basura en cada campamento, por medio de las cuales se registra el peso de la basura de cada operador. El peso debe concordar con lo indicado en la ficha al final de su recorrido.

 

Generación de Residuos Sólidos por Sectores en el SHM 2004 (Toneladas) (PDF)

 

Flujo de Transporte de Residuos Sólidos en el SHM (PDF)

 

En el primer semestre del 2004 se generaron en el Santuario Histórico de Machupicchu 724 toneladas de residuos sólidos, de los cuales el 93% (677 ton.) es generado por el poblado de Machupicchu (Aguas Calientes), que se acopia en el km. 112 – Puente Ruinas, frente a un 6% (41 ton.) que se acopia en el km. 107 correspondiente a la red de caminos Inca y sólo el 1% (6 ton.) se genera por el km. 82, km. 88 y km. 122 conjuntamente. 

 

El tren constituye también un componente generador de basura. Por un lado se tiene la basura que se genera de la limpieza del tren y que se saca en los paraderos del mismo, por otro lado está la basura que desechan los usuarios del tren por las ventanillas, la cual afecta a la línea del tren en todo su recorrido. También se debe considerar la contaminación de los servicios higiénicos del tren, los cuales desechan sus residuos directamente sobre la línea férrea, constituyendo adicionalmente en una amenaza para la salud.

 

Quemas e Incendios Forestales

 

Los estudios de Peyton sobre el oso de anteojos (1979-1983) constituyen la primera referencia acerca de incendios forestales y quemas en el santuario y revelan que un 57% de su extensión ha sido sometida a explotación forestal, incendios y agricultura intensiva. La mayor parte de incendios en esta área ha sido provocada por negligencia, accidental o intencionalmente.

 

                            
            Árbol quemado por antiguo incendio forestal en el río Aobamba

 

La frecuencia sistemática de los incendios forestales determinó que el INRENA y otras entidades lleven a cabo desde el año 1 981 un seguimiento estricto de los mismos. Los incendios provocan daños irreversibles, especialmente cuando ocurren en los bosques y destruyen árboles antiguos que son productores de semillas. El problema es más grave en el caso de especies como los “podocarpus”, con individuos escasos de sexo diferente cuya destrucción puede significar la extinción de la especie misma. Los incendios provocan pérdida de diversidad biológica al destruir la estabilidad y equilibrio de ecosistemas frágiles, e interrumpen además las cadenas tróficas de aves, roedores, insectos y otros animales.

 

   
                              Quema reciente de pasturas altoandinas

  
                             Quema de vegetación para agricultura

 

El principal foco de origen de incendios en Machupicchu hay que buscarlo en las áreas agrícolas, fuera del santuario que corren el riesgo de convertirse en pastizales y extenderse dentro de los bosques. Técnicas tradicionales poco seguras tienen que ver mucho con esta situación, los cultivos son sometidos a periodos de rotación o descanso, cuando se transforman en pastizales. Se da una pérdida de especies forestales y una rápida aparición de especies secundarias. Las zonas con mayor recurrencia de incendios han sido Pacaymayo, Chachabamba, Yanacocha hacia el Aobamba, Torontoy, Pampacahua y Cedrobamba. En el camino Inca están Phuyupatamarca y Pacaymayo, donde los incendios son accidentales y causados por negligencia.(33)

 

Agricultura y Ganadería

 

La ganadería es un problema manifiesto en la zona de Hayllabamba, subcuenca del Cusichaca, especialmente por los equinos —caballos, burro y mulas—utilizados para el transporte de turistas desde el abra de Llullucha hasta la zona de Yuncachimpa. En esta área también existe ganado ovino y porcino en un total de aproximadamente 200 cabezas.

 

La vegetación exhibe un retroceso bastante considerable de las especies arbóreas y arbustivas nativas. El ganado vacuno y ovino tiene un promedio de 400 a 500 cabezas en la zona de Palcay, las partes altas de Huayllabamba y Pampacahuana y las faldas del Salkantay.(34) Se calcula que existen en el interior del santuario alrededor de 700 – 800 cabezas de ganado vacuno, unas 150 – 300 cabezas de equinos y unos 300 – 500 ovinos.

 

El uso pecuario no sostenible y no rentable de los pastizales del santuario conlleva a la degradación de los ecosistemas y sus recursos naturales. La existencia de una alta población de ganado, su forma de tenencia y uso causa daño y destrucción. Generalmente el ganado pasta en áreas no aptas para el pastoreo, como áreas de bosque, áreas con plantas en protección y pasturas en laderas de montañas inclinadas. La erosión se da como consecuencia de la sobrecarga de ganado, el uso de pastos no apropiados, el sobrepastoreo y la quema de pastos.(35)  

 

La base de alimentación del ganado en el santuario la constituyen principalmente pasturas naturales de especies nativas. El ganado generalmente pastorea de forma libre en las pasturas, lo que implica el peligro de erosión en áreas empinadas y de compactación de las zonas húmedas. La práctica de quema y el sobrepastoreo fuera del santuario son factores adicionales que favorecen la erosión al reducir la cobertura vegetal y causando la pérdida de la capa superficial del suelo. Las pasturas que existen en la ceja de selva se componen en principio de una especie introducida al santuario. Mayormente se encuentra el pasto gordura (Milinis minutiflora), una planta invasora y altamente peligrosa en caso de incendio. Esta especie crece como mala hierba, los agricultores practican la quema con el fin de erradicarla.(36)

 

Las parcelas agrícolas son una constante en el santuario.(37) Alrededor de los asentamientos humanos y en zonas con presencia de familias aisladas se nota la existencia de actividad agrícola. Se da remoción de suelos en zonas con pasturas en las partes más altas, hay corte y quema de vegetación nativa, en muchos casos bosques relictos, y destrucción de bosque tropical en la zona del Aobamba.

 

 
                   Ganado en la parte baja al interior del área protegida

 

Los cultivos en muchos casos están ubicados en áreas inadecuadas (laderas con fuerte pendiente, laderas con bosques, etc.) y hay casos de cultivos no adecuados con especies introducidas. Existen también cultivos con manejo intensivo, aplicándose agroquímicos en algunos sectores. Muchos agricultores tienen la expectativa de ampliar su área agrícola.(38)

 

    

                           Preparación del terreno para agricultura     

   

                        Chacra en el sector de Aobamba en la parte alta

 

Se observan parcelas agrícolas tanto en el interior del santuario como en la zona de amortiguamiento contigua al área protegida. El INRENA ha establecido mecanismos de control y notificación para impedir que continúe la expansión agrícola en el santuario, sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los guardaparques y debido a las dificultades de implementación en el campo, resulta muy difícil detener la expansión agrícola. 

Las ordenanzas y limitaciones al cultivo y crianza de animales impuestas por el INRENA son consideradas por la población local como acciones diseñadas para forzarla a salir del santuario. El cumplimiento y control de estas limitaciones genera relaciones tensas entre el INRENA y los agricultores.

 

Un efecto asociado es la extracción de leña. Esta se lleva a cabo en la actualidad a nivel de subsistencia.(39)  Los agricultores y ganaderos en el interior del área utilizan leña para cubrir sus necesidades de energía. Anteriormente había una extracción sistemática con propósitos comerciales, las autoridades del santuario frenaron la extracción. Hoy se dan casos muy aislados de extracción comercial de leña que resulta de baja magnitud y por ende difícilmente detectables. La localidad de Machupicchu Pueblo o Aguas Calientes presenta gran demanda de leña por su alto consumo en cocinas y parrillas. Hay alrededor de 70 restaurantes, de los cuales el 90% ofrece pizza a la leña. Antes esta leña se sacaba del santuario, hoy se trae del Cusco y otros lugares. 

 

Derrumbes

 

Se puede observar a lo largo de todo el santuario la existencia de derrumbes de diversa magnitud. Si bien hay un componente de origen natural en los mismos, sobretodo en el caso de huaycos y avalanchas típicas de las temporadas de fuertes lluvias, en algunas zonas el factor humano juega un rol importante en el origen de los derrumbes. Actividades como la agricultura y la ganadería son causantes de muchos de estos problemas. La agricultura deforesta importantes zonas de vegetación, sobretodo en zonas con laderas pronunciadas, dejando al descubierto áreas de terreno que se erosionan por la escorrentía superficial. La ganadería  pisotea y consume pastos y vegetación pequeña sobretodo en las zonas más altas y deforesta bosque tropical en las zonas más bajas dejando tierras expuestas a la erosión.

 

Las quemas e incendios intencionales constituyen un factor fundamental en el origen de los derrumbes. Si bien en la actualidad los incendios no se dan en el santuario, gracias al control del INRENA y a las campañas de concientización implementadas para tal fin, los estragos que han generado los incendios en el pasado constituyen hasta la fecha un problema para la prevención de los derrumbes. Hay muchas zonas que fueron quemadas y que no se han podido recuperar, sobretodo aquellas en laderas pronunciadas. En estas predomina una vegetación rala y pequeña, incapaz de retener el suelo, donde fácilmente se dan derrumbes y desprendimiento de suelo y laderas. En la zona del río Aobamba, donde predomina la vegetación tropical en ladera, se puede observar claramente este proceso.

 

    
                             Derrumbe en el sector del río Aobamba                   

 

Una vez que se genera un derrumbe es muy difícil, sino imposible, recuperar ese terreno. Cuando la capa superficial de terreno se erosiona, desprende y desbarranca, queda un terreno pedregoso sobre el cual no se puede sembrar ni reforestar. Una vez que se ha expuesto la capa pedregosa, los derrumbes son constantes, continúan los desprendimientos de tierra en los bordes del derrumbe, sin que la vegetación existente pueda ya detener la caída del terreno. 

 

   
                           Derrumbe en el sector del río Cusichaca

 

Los derrumbes generan no sólo pérdida de terreno sino que también generan la sedimentación de los ríos, afectando la calidad del agua y a la fauna ictiológica. Cuando los derrumbes son de magnitud y caen a los causes de ríos y quebradas, originan también el embalse del agua llegando a causar desastres naturales como los que se han visto en los últimos años en la zona.

 

Los derrumbes son el impacto más importante al que está expuesto el santuario. Todos los otros impactos como el turismo, la basura, la actividad agropecuaria, las dificultades de gestión, etc. son problemas que pueden ser manejados y solucionados, sin embargo en el caso de los derrumbes no es posible hacer nada para recuperar el terreno perdido.

 

Extracción de piedra para artesanía y arena

 

En el distrito de Machupicchu hay una pequeña cantera utilizada para la extracción de piedra serpentina, muy usada para la fabricación de artesanía local. La extracción se lleva a cabo a pequeña escala y no constituye una amenaza de magnitud para el santuario, sin embargo genera conflictos a nivel de los extractores usuarios de la cantera. Los artesanos del distrito de Machupicchu se quejan  por la presencia de artesanos y comerciantes de otras zonas que aprovechan mayores volúmenes. La cantera de donde se extrae piedra serpentina está ubicada en Cedrobamba, km. 101 del tramo del ferrocarril. En su aprovechamiento participan aproximadamente 60 familias de Aguas Calientes y alrededores, y también artesanos del Cusco con quien tienen rivalidades. En la actualidad esta actividad está muy restringida por el control que realiza el INRENA.(40

 

Caza Furtiva

 

   
                                    El venado para el consumo local

 

Si bien la caza es restringida en el santuario, no deja de ser una amenaza para la fauna objetivo, especialmente para venados. No se da caza deportiva en el santuario. Los pobladores locales en algunas circunstancias cazan venados para ocasionalmente complementar el consumo de subsistencia. Tiempo atrás se mataban pumas y zorros que ponían en peligro al ganado.

 

Las zonas vulnerables para la caza furtiva, especialmente la de la taruka Hippocamelus antisensis, siguen siendo las del límite sureste, con ingreso por Limatambo hacia el Salkantay. Otras áreas críticas abarcan las montañas del límite noreste, hacia Pisccaccucho, Chillca y Ollantaytambo.(41)

 

Plantas Exóticas Introducidas

 

Las especies exóticas introducidas al santuario generan por un lado impacto visual al modificar paisajes naturales y alteración de suelos por otro, como es el caso de los Eucaliptus, pasturas y cultivos. No se conoce en detalle los efectos que las especies introducidas ocasionan a la fauna del santuario, pero se sabe que promueven su alejamiento a causa del cambio de hábitat y destrucción de fuentes de alimento.

 

Existen una serie de especies vegetales introducidas en el santuario, entre las cuales destacan: Abutilon pictum, Achyranthes herbstii, Antirrhinum majus, Canna indica, Catharanthus roseus, Cobaea scandens, Crocosmia aura, Coleus blumei, Cupressus macrocarpa, Dahlia pinnata, Dianthus plumarius, Eucaliptus globulus, Euphorbia plucherrima, Gladiolus communis, Hedychium coronarium, Helianthus annus, Heteropogon melanocarpum, Hibiscus rosa-sinensis, Hydrangea macrophylla, Impatiens balsamina, Leucanthemum vulgare, Melinis minutiflora, Musa cavendishi, Musa sapientum, Myosotis arvensis, Pennisetum clandestinum, Pelargonium peltatum, Pelargonium zonale, Spartium junceum, Sorghum bicolor, Symphytum officinale, Rheum raponticum, Ricinus communis, Ruta chalapensis, Salvia leucantha, Tagetes patula, Tritonia crocosmaeflora, Yucca  gloriosa, Zantedeschia aethiopica, Zephyranthes carinata.(42

 

Saneamiento físico y legal de terrenos  incompleto

 

La legislación sobre áreas naturales protegidas garantiza la existencia de estas áreas por considerarlas patrimonio de la Nación, y por ser de dominio público no podrán ser adjudicadas en propiedad a los particulares. Sin embargo, se establece limitaciones para el ejercicio de la propiedad y de los demás derechos reales adquiridos con anterioridad al establecimiento de un área natural protegida, los cuales deben ejercerse en armonía con los objetivos y fines para los cuales éstas fueron creadas. Los pobladores del sector rural del santuario en su mayoría son posesionarios de la reforma agraria.(43

 

La Estrategia para la Conservación y Gestión del Santuario Histórico de Machupicchu, aprobada en el plan maestro del santuario, es la llamada a contrarrestar la problemática en el saneamiento físico y legal en el interior del santuario.(44) Ha previsto entre sus resultados esperados al 2008 que se haya conducido y concluido un programa de ordenamiento territorial y acondicionamiento así como que se haya realizado el saneamiento físico y legal del santuario.   Han transcurrido seis años desde la aprobación del Plan Maestro y los resultados en cuanto a saneamiento territorial no se hacen evidentes. Actualmente para la implementación de un proceso de saneamiento físico y legal en el santuario resaltan conflictos en dos ámbitos: 1) Conflictos en la zona de uso especial del santuario, tanto en el área urbana como en el área rural, y 2) Conflictos debido a las propuestas de ampliación de la zona de amortiguamiento del santuario.

 

Conflictos territoriales en el área urbana del santuario: La principal  zona urbana del santuario está definida por el espacio que ocupa Machupicchu Pueblo (Aguas Calientes), en el cual se aprecia un proceso constante de ocupación desordenada, sin una visión integral del santuario como área natural protegida por el Estado y sin considerar las zonas de alto riesgo de desastres naturales. Actualmente, las zonas de uso especial del santuario (urbanas y rurales) no cuentan con suficientes instrumentos de planificación. La falta de delimitación precisa del área urbana y del área de expansión de Machupicchu Pueblo, el desarrollo urbano desordenado, los problemas de definición de los derechos de propiedad en el área urbana y rural del santuario, así como el poco conocimiento y la falta de claridad sobre la titularidad de los predios al interior del santuario, son la fuente de los conflictos vinculados al proceso de saneamiento físico y legal.

 

En Machupicchu Pueblo (Aguas Calientes) la gran mayoría de los pobladores no cuentan con títulos de propiedad y planos catastrales que acrediten y les otorguen seguridad jurídica sobre los predios urbanos que vienen conduciendo (viviendas, hoteles, restaurantes, entre otros). Como producto de esta coyuntura se aprecia una diversidad de situaciones conflictivas a falta de un proceso de saneamiento físico y legal.

 

Conflictos territoriales en el área rural del santuario: Actualmente en el santuario existen grupos campesinos dispersos que concentran sus actividades entre Q´corihuayrachina y Huayllabamba . Los problemas actuales relativos a la definición de los derechos de propiedad sobre las tierras de carácter privado o comunal en el ámbito rural del santuario se remontan a los inicios de la reforma agraria en 1969.

 

Los ex-hacendados localizados antiguamente en los territorios actuales del santuario, en virtud de las derogaciones de los dispositivos legales de la reforma agraria, han iniciado procesos judiciales para la definición de su situación legal. Entre otros, en este contexto se encuentran los fundos de Q´uente y Santa Rita de Q´uente. Tanto los agricultores organizados en grupos de campesinos como los ex-hacendados inmersos en los conflictos territoriales en el santuario son dos grupos de actores que demandan la definición de un proceso de saneamiento físico y legal en el ámbito rural del santuario.

 

La principal querella legal se lleva a cabo con la familia Zavaleta, quienes eran dueños de un fundo que abarcaba casi la totalidad de la margen izquierda del río Urubamba y que en la década de los setenta fue expropiado por la reforma agraria. El Estado Peruano no regularizó el trámite ante los registros públicos, los exdueños aducen no haber recibido pago alguno y han notado que la propiedad aún aparece bajo su nombre en registros públicos, en base a lo cual han iniciado acciones legales. Aparentemente el Estado Peruano ya regularizó el trámite ante los registros públicos. Funcionarios del INRENA piensan que una vez que terminen con esta querella legal con la familia Zavaleta, será la población asentada en el interior del santuario la que constituya el siguiente problema legal.

 

Conflictos territoriales vinculados a la ampliación de la zona de amortiguamiento del santuario: Como resultados esperados de la implementación del Plan Maestro del santuario para el 2008 se prevé la ampliación de los límites de la zona de amortiguamiento del santuario en más de 18,000 hectáreas. También se prevé la definición de áreas protegidas complementarias que pueden ser de tipo municipal, comunal o privado en la cuenca del Urubamba. Estas propuestas son fuentes de nuevos conflictos. Tanto pobladores como representantes municipales manifiestan su preocupación al respecto. Afirman que hasta la fecha aún no hay una visión integral del santuario ni de sus límites y que no existe una política decidida de ordenamiento territorial para el santuario.(45)  

 

El conflicto con los antiguos propietarios es complicado, han llevado el problema a nivel judicial, y cada actor tiene sus propios planteamientos. Por ejemplo, Roxana Abril Núñez, descendiente de antiguos propietarios menciona que “como se sabe, Machupicchu está dentro de la propiedad de mi bisabuelo y posteriormente de mi abuelo. El estado dictó una expropiación forzosa a mi abuelo respecto a los terrenos de Machupicchu en lo que respecta a la parte arqueológica, declarando que los monumentos históricos son de propiedad del Estado, pero si estos se encuentran sobre terrenos particulares el estado deberá pagar su justiprecio y expropiarlos. En 1944 mi abuelo vende la propiedad denominada Kente y Santa Rita a la familia Zavaleta quedando en la cláusula quinta expresamente establecida la exclusión en la venta de los grupos arqueológicos de Machupicchu, Huaynapicchu, Puyupatamarca, Sayacmarca y Wiñaywayna que estaban siendo expropiados por el Estado, de tal manera que los Zavaleta no pueden argumentar que esto les pudiera pertenecer. Si existe un derecho particular éste pertenece a los descendientes de José Emilio Abrill Vizcarra a quienes yo represento. Sólo son propietarios de Kente y Santa Rita de Kente, que son alrededor de 11,000 hectáreas. Sin embargo los Zavaleta sorprenden a la opinión pública e internacional expresando que son dueños de Machupicchu”.(46)

 

Según manifiesta un miembro de la familia Zavaleta, “el Estado pretende desconocer nuestra propiedad y de este desconocimiento se derivan otros problemas como que no se nos permite trabajar, desarrollar proyectos, no se nos paga por uso de servidumbres de los caminos, por el ingreso a Machupicchu, recibimos hostigamiento y por ello tenemos acciones legales de por medio. Machupicchu fue adquirido en 1944 y consideramos desde nuestra posición que nos sigue perteneciendo, pues nunca se nos pagó la expropiación o un justiprecio por la misma. De las 22 000 hectáreas de la propiedad se afectó parcialmente 2 000 hectáreas y las entregó a los campesinos. Esos beneficiarios han devenido en una explosión demográfica e invasiones aprovechando la precariedad legal que el mismo estado creó. Ahora estas personas exigen saneamiento legal, servicios básicos, etc. Esto ha creado un problema social. En 1981 se emite un decreto supremo creando una unidad de conservación. Luego el Estado se da cuenta del error y reconoce que no debió afectar esta propiedad para fines de reforma agraria, entonces deroga los decretos de reforma agraria y deja en el limbo legal al propietario legal y a los beneficiarios de la reforma agraria. Estamos en juicios con el estado desde hace 30 años, desde 1974. Queremos que se haga justicia, se nos pague lo que corresponde y obviamente nos gustaría quedarnos con algunas áreas para desarrollar mediante la tutela del estado algunos proyectos”.(47)

 

Descoordinación Institucional

 

Mediante el Decreto Supremo 023-99-AG del 08 de Junio de 1999 (publicado el 09 de Julio de 1999) se crea la Unidad de Gestión del Santuario Histórico de Machupicchu. La UGM está dirigida por un Comité Directivo originalmente conformado por el Jefe del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) y el Director Nacional del Instituto Nacional de la Cultura (INC). Desde Mayo del 2001, el Presidente del Gobierno Regional de Cusco y el Vice Ministro de Turismo se integran a este Comité Directivo.

Además, la UGM cuenta con una Gerencia Técnica dependiente del Comité Directivo y encargada de dirigir y supervisar las actividades determinadas en el Plan Maestro del Santuario Histórico de Machupicchu 1998-2008.

 

El objetivo general de la UGM es garantizar el uso científico, turístico y recreativo adecuado de los monumentos arqueológicos, valores culturales y del entorno natural y paisajístico del santuario. Sus funciones buscan facilitar la creación de nuevas entidades de coordinación en la gestión de los recursos naturales. Sin embrago, aunque exista un marco legal para el manejo de los recursos culturales y naturales del santuario, la política de gestión interinstitucional se desarrolla muy lentamente.

 

Las percepciones de cada institución (UGM, INRENA e INC) sobre su rol, sus funciones y su ámbito de intervención están en la base de los conflictos de la gestión institucional del  santuario. Existe una confusión en la interpretación de las funciones que deben asumir cada una de estas instituciones.(48

 

“La unidad de gestión no ha cambiado mucho desafortunadamente, porque carece del respaldo legal que le de autoridad. Sus primeros enfrentamientos los tiene con el distrito de Machupicchu quienes son los menos dispuestos en aceptar regulaciones y modificaciones a la actual situación. Los gobiernos municipales han estado concediendo irresponsablemente permisos para ocupar el lugar. El Gobierno Regional por asuntos netamente políticos y económicos respalda al alcalde del distrito y a través de su relación con el poder central logra concesiones inadecuadas desde el punto de vista de la protección, como por ejemplo otorgarle a este municipio el 10% de los ingresos de la Ciudadela Inca de Machupicchu y cuya utilización se deriva en urbanizar más el poblado de Aguas Calientes. También el Gobierno de turno ha estado manejando esto con  criterios que buscaban satisfacer a grupos con los que tenía más afinidad política o quienes podían ser más útiles en determinado momento como es el caso del Gobierno Regional”.(49)

 

Carretera Machupicchu Pueblo – Ciudadela de Machupicchu

 

En la actualidad existen diversas vías de acceso al santuario, las cuales facilitan la migración y el acceso a los recursos naturales y generan problemas vinculados a usos ilegales, capaces en muchos casos de ocasionar daños significativos y permanentes al santuario. Cuanto mayor sea el acceso, mayor será la presión sobre los sitios de interés, así como la dificultad y costo del control. Se da una tendencia entre la población y autoridades locales por apoyar la idea de construir más vías de acceso en los alrededores del santuario, principalmente de extender la vía Machupicchu pueblo hasta la localidad de Santa Teresa.  De darse esta posibilidad, habrá mayor cantidad de gente que llegue a la zona con expectativas de beneficiarse del turismo en el santuario, generando impactos adicionales sobre el mismo.

 

 
                           Camino hacia la ciudadela de Machupicchu

 

La vía entre la localidad de Aguas Calientes y la ciudadela es la que presenta la mayor circulación de vehículos motorizados. Por esta vía se mueve todo el flujo turístico que visita las ruinas. Hay una serie de minibuses que constantemente circulan la vía llevando y recogiendo turistas. Este tráfico genera ruido y polvo que impacta sobre la fauna y vegetación circundante. El peso y circulación de los autobuses genera vibración y presiona las formaciones geológicas sobre las cuales se ha construido el camino, aflojando sus estructuras y corriendo el riesgo de originar deslizamientos de tierra en este sector. Tanto la pista como la presencia de ómnibus generan impactos visuales, justo junto a las ruinas.
 
El transporte de turistas y el uso de las vías de acceso se ve como un negocio rentable por una serie sectores interesados. Existe un proyecto del alcalde de Urubamba de implementar a cada distrito de su provincia con un ómnibus para que opere llevando turistas hasta la ciudadela. Si se consideran los 22 ómnibuses que actualmente ya están operando en este camino y si se les aumenta los ómnibus de cada uno de los distritos tal como lo propone el alcalde, el camino será simplemente insostenible. Tanto el INRENA como el sector turístico, cada uno por razones de distinta índole, se oponen a este proyecto.
 

Amenazas Futuras

 

Construcción Carretera Santa Teresa - Central Hidroeléctrica de Machupicchu

 

La Central Hidroeléctrica de Machupicchu se encuentra en el límite del ámbito del santuario y genera energía para la ciudad del Cusco y la región sur andina. La localidad de Santa Teresa se encuentra ubicada en la zona de amortiguamiento del santuario, al oeste del mismo. En 1998, un aluvión arrasó con el pueblo afectando a sus 6,000 habitantes. Asimismo, destruyó su articulación vial principal con el resto de la región, la línea férrea Cusco- Quillabamba.

 

A partir de esa fecha, los poblados de este distrito tienen problemas serios de comunicación. Actualmente utilizan un camino peatonal de 12 kms. que unen Santa Teresa con el Santuario Histórico de Machupicchu. Hacia Quillabamba existe una trocha de 75 kms. en muy mal estado. Actualmente los pobladores de Quillabamba utilizan la carretera del abra Málaga hacia la ciudad de Cusco. Esta carretera no está en buenas condiciones, y demanda mucho tiempo en el traslado de productos y pasajeros hacia el mercado de Cusco.

 

Desde hace más de cuarenta años hay una reivindicación y presión de la provincia de La Convención, vecina al santuario, para la construcción de una carretera que la una con la ciudad de Cusco, en reemplazo de la línea férrea que pasa por el santuario. Frente a esta reivindicación social y económica, las instituciones encargadas de la protección del santuario (UGM, INRENA, INC, MINCETUR y CONAM) han expresado su oposición. El Plan Maestro del Santuario Histórico de Machupicchu aprobado por Resolución Jefatural No. 085-98-INRENA-J prohíbe expresamente la construcción de carreteras de acceso directo al santuario. Más allá de la exigencia jurídica de intangibilidad en concordancia con la Convención de la UNESCO de 1972, es indudable que la continuación de la construcción de una carretera de acceso directo al santuario ocasionaría una mayor presión de visitantes, comerciantes e inmigrantes, lo cual multiplicaría infinitamente los problemas ya existentes.

 

De otro lado, y tomando como bandera política la reivindicación histórica de la población olvidada, actores como el Gobierno Regional de Cusco (integrante además del Comité Directivo de la Unidad de Gestión del santuario) están a favor de esta demanda, no habiendo tomado incluso en cuenta el Plan Estratégico Regional Concertado de Cusco, que fue elaborado de manera participativa. En este Plan no figura el proyecto de carretera. Por interés político del Gobierno Regional, se ha dispuesto la construcción de esta carretera, colocándose por encima de los otros sectores estatales. La población de Machupicchu aún no tiene una posición definida al respecto.

 

La mayoría de los actores con relación a este proyecto tienen una posición a favor de la construcción de la carretera, con excepción del INC, INRENA, EGEMSA y Perurail que defienden una alternativa que permita conservar el santuario, opuesta  a la construcción de la carretera. Por su parte, EGEMSA, INC, INRENA, MINCETUR proponen la ampliación de la vía férrea como alternativa de solución al conflicto hasta el sector de Collpani Chico.(50)

 

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