Información general
Resumen
Descripción
Amenazas
Soluciones
Conclusiones
Referencias

 

 

 

Ocupación humana

 

La población más antigua de que se tenga registro son etnías amazónicas de cazadores-recolectores, como los yuracares en el sector norte, alrededor de 3000 años antes del presente. Los grupos selváticos nunca se sometieron al dominio inca, la cultura preponderante a partir del año 1400 de nuestra era. Otra invasión fue la guaranítica (chiriguanos), desde el actual Paraguay, replegando los pueblos andinos hacia las tierras altas. En el siglo XVI llegaron los españoles y con ellos un proceso de colonización agrícola, transformación del paisaje y multiplicidad étnica (y disgregación) a partir del crisol etnolingüístico provocado por las etnias nativas junto a los europeos y esclavos negros. A principios del siglo XX, habitaban el Amboró los Churapas (chiquitanos), los Yucarare y los Yuquí en el sector norte. De estos últimos se conoce poco y nada y es una creencia generalizada - negada académicamente - de que aún habitan o habitaban hasta hace poco el sector de la cuenca alta del Ichilo (1). Los churapas eran agro-alfareros y cazadores-pescadores. Los Yuracare practicaban la pesca y la caza y agricultura. Actualmente las poblaciones están representadas en su mayoría por colonos Cambas (mestizos entre guarayos, chiriguanos, moxeños, guaraníes y españoles), y Aymaras y Quechuas, de origen altiplánico (MHNNKM, 2000).

 

Según el censo de 2001, más de 19.000 personas, agrupadas en aproximadamente 3.900 familias y 110 comunidades, habitan el ANMI Amboró, mientras no existen asentamientos permanentes dentro del parque nacional. Nueve municipios superponen sus ejidos municipales con el área de manejo del Amboró, los más poblados son Buena Vista (821 familias) y Yapacaní (703 familias) en el Norte y Comarapa (882 familias) en el Sur.

 

a) Zona Norte

En la Zona Norte del área, los jesuitas fundaron una serie de misiones entre los siglos XVII y XVIII integrando a los chiriguanos en 1750. Las actividades eran básicamente la ganadería, el cultivo del cacao y las manufacturas. A finales del siglo XVIII y principios del XIX las misiones se debilitan e ingresan colonos criollos provenientes de Santa Cruz, dedicándose, en grandes haciendas a la ganadería y a la agricultura. Con la Reforma Agraria de 1953, las haciendas son expropiadas y se parcelan en minifundios para los trabajadores de las mismas. Entre las décadas del 60 y 70 se incentiva la expansión de la frontera agrícola mediante procesos de colonización dirigida a la explotación maderera.

 

La población colona es predominantemente Quechua (75% de la población deYapacaní y 69,7% de la población de Buena Vista) (FAN-TNC, 1997).

 

b) Zona Sur

En el sector sur se establece una transición entre culturas collas, gente de los valles y cambas de los llanos:

 

- Por un lado existen comunidades de larga data (más de un siglo), con habitantes originarios de los valles circundantes. A pesar de su condición de pobreza, estas comunidades están completamente establecidas en el paisaje que ocupan.

 

- Por otro lado, en los años 50 se produjo un impulso migratorio con la oferta laboral que significó la construcción de la primera carretera Cochabamba-Santa Cruz, durante la cual muchos de los trabajadores se radicaron en la zona. Los Quechuas, que forman la mayor parte de estos migrantes, no están bien adaptados a las condiciones de supervivencia y producción de alimentos de los valles y tierras bajas (Moreno et al., 1989). Habitantes naturales del altiplano, siembran sus cultivos tradicionales usando métodos distintos y recurren a chaqueos mucho más grandes que los de los lugareños. A pesar de la ilegalidad del establecimiento de nuevos asentamientos en el área protegida, la inmigración proveniente de Sucre, Cochabamba y Potosí continúa en la actualidad.

 

Características sociales y organización

 

Los campesinos están organizados en sindicatos, que a su vez están agrupados en Subcentrales, Centrales y en Federaciones. La zona tropical tiene además otra agrupación denominada “Cinco Federaciones”. Estas confluyen en la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia.

 

Debido a que el Amboró está localizado entre dos carreteras troncales, la organización social no tiene grandes problemas de movilidad. La red de caminos conecta a los pobladores rurales con los núcleos urbanos, que tienen sus propios caminos, aunque algunos sean de dificultosa transitabilidad en época de lluvia. La red eléctrica llega a todas las poblaciones cercanas a la antigua y nueva ruta Santa Cruz-Cochabamba. Otras poblaciones tienen sus propias minicentrales, como la zona de San Juan del Rosario. En cambio, las poblaciones aledañas al parque no tienen acceso a la electricidad. El sistema de provisión de agua potable sigue aproximadamente la misma distribución que la red eléctrica (CEBEM, 2003). En el sector sur, el 86% de las comunidades tienen camino de acceso, el 69% no cuenta con agua potable y letrinas, y el 100% no cuenta con infraestructura sanitaria.

 

CARE considera que la población circundante al área es extremadamente pobre, con un promedio de 87% de hogares que viven en la indigencia. En el sector social más pobre existe un alto grado de desnutrición en los niños y de enfermedades tales como malaria, fiebre amarilla, tuberculosis, leishmaniasis y diferentes tipos de infecciones (GNTP, 2003), derivados de las deficiencias en la provisión de las necesidades básicas de salud y alimentación.

 

Actitud local frente al área protegida

 

Las poblaciones de los alrededores del PN-ANMI Amboró han recibido una atención preferencial por parte del gobierno y sobre todo de las organizaciones de apoyo y desarrollo debido a la creación del parque. Por lo tanto, el clima de rechazo inicial se ha logrado superar y se cuenta hoy día con una relativamente buena aceptación del área de parte de las comunidades asentadas y aledañas.

 

Por otra parte, el turismo en la región es una actividad económica en permanente crecimiento centrada en los atractivos naturales del parque. Si bien es una actividad que en el presente deja poco a los residentes del área, aquellos que están cerca de los núcleos turísticos comprenden que es una actividad que puede darles beneficios si se planea su participación. Cabe señalar que el proyecto de desarrollo implementado por CARE en la zona (Proyecto Amboró) cambió radicalmente la actitud de la gente ante el área protegida en los 3 de los 9 municipios en los que el emprendimiento puede considerarse exitoso. En estos municipios la gente es aliada del parque.

 

Otro éxito ha sido la redefinición de los límites del ANMI con el trazado consensuado de la Línea Roja en 1995, que resolvió buena parte de las fricciones sociales que se crearon con la ampliación inconsulta del parque nacional sobre tierras ocupadas por pobladores. La conflictividad ahora no es generalizada, sino limitada a pequeños sectores de la Línea Roja que todavía están en litigio. Los pobladores respetan los límites establecidos y muchas veces denuncian infractores avisando a los guardaparques.

 

      

Residentes del ANMI vigilando el respeto de la Línea Roja por parte de comunarios ganaderos (sector Comarapa). Foto: SP

 

La movilización popular de la gente ante la amenaza del ingreso de la empresa petrolera Andina en el norte del AP es un indicador favorable de que a la hora de defender la integridad del parque ante intereses económicos, la administración del área puede contar con el apoyo de la población.

 

Gracias a la labor concientizadora de los guardaparques, buena parte de la población de la zona del Amboró percibe la importancia del parque, no tanto por su biodiversidad - que es un objetivo de conservación demasiado abstracto y alejado de sus intereses cotidianos - sino por los servicios ecosistémicos relacionados a la protección de cabeceras de cuenca que prodigan el agua y a la fuente de ingresos de la actividad turística.

 

Coordinación política, administrativa y territorial

 

El sistema nervioso central de la coordinación política, administrativa y territorial es el Comité de Gestión. Tiene 18 miembros que incluyen representantes de oficinas gubernamentales locales y departamentales, sindicatos campesinos provinciales y departamentales, la Universidad Gabriel René Moreno de Santa Cruz, la administración del área protegida y el SERNAP. Hay cerca de 20 ONGs trabajando cerca o dentro del Amboró, junto a 13 instituciones estatales y tres privadas.

 

De los nueve municipios que se superponen con el área protegida, el único que no participa del comité de gestión es el municipio de Porongo. El municipio de Buena Vista colabora con proyectos de educación ambiental, mantenimiento de caminos y de patrimonios arquitectónicos, protección de riberas de ríos y tiene propuestas de desarrollo turístico en el parque.

 

La Prefectura de Santa Cruz se ocupa de las denuncias de delitos sobre recursos naturales dentro de su ámbito jurisdiccional. Tiene una sección que se ocupa de recursos naturales y tienen mecanismos de información de alerta temprana sobre intentos organizados de nuevas colonizaciones en el parque.

 

Otras instituciones y organizaciones trabajan en coordinación con el área protegida en varias líneas asistenciales: crédito, apoyo a la agricultura, manejo de recursos naturales, salud, educación (GNTP, 2003).

 

Más allá de esta estructura de coordinación, es necesario destacar el excelente papel de los guardaparques en concienciar a las comunidades en la protección del parque. Este no es un detalle menor a la hora de resolver las amenazas cotidianas, ya que muchas veces los guardaparques actúan en colaboración con pobladores.

 

Actividades económicas y uso de recursos naturales

 

a) Agricultura

La actividad económica predominante es la agricultura. Antes de la Reforma Agraria, la mayoría de las tierras eran destinadas a la ganadería, complementadas con maíz y caña. Hoy predomina un sistema de producción intensiva de papa, tomate, locoto y pimentón para la venta a los mercados, sobre todo esto se ve en los alrededores de Santa Cruz.

 

Junto a la agricultura intensiva coexiste una producción agropecuaria poco intensiva y de bajo rendimiento, así como la cría de animales en potreros familiares para autoconsumo. Los agricultores, generalmente como forma de subsistencia, cultivan los productos característicos de la región, como ser arroz, maiz y yuca, o frutas tropicales, entre ellas naranja, mandarina, limón, y plátano, complementadas con sandía, y la producción de leche y sus derivados. Sin embargo, el producto que les trae mayor beneficio económico es la hoja de coca, que por un lado genera un ingreso para las familias, pero por otro, es causa de represión y violencia.

 

      

Muchos residentes de los ANMIs Sur y Norte cuentan con un potrero como este para la cría de porcinos y vacunos. Foto: SP

 

b) Caza y pesca

Esta actividad es y ha sido tradicionalmente importante como complemento proteico de los pobladores. Por las características poblacionales y climáticas del área, esta actividad es mas intensa en el sector norte que en el sur. Los pobladores mas antiguos usan una mayor diversidad de especies de mamíferos, aves, reptiles y peces y poseen un conocimiento muy grande de las artes de caza y pesca, si se los compara con los colonos recientes. Estos recursos se utilizan para subsistencia cotidianamente, pero cerca de los mercados y en sectores donde hay abundancia, se comercian, como es el caso en los alrededores de Yapacaní y otros centros urbanos de las carreteras Cochabamba-Santa Cruz. Debido al paulatina agotamiento de las poblaciones faunísticas, existe un desplazamiento gradual de las actividades de caza y pesca hacia zonas menos intervenidas, entre ellos la zona intangible del área (parque nacional).

 

c) Productos no maderables del bosque

Los recursos vegetales del bosque son utilizados como fuente de energía, alimento, medicina y de materia prima para la construcción (CEBEM, 2003). A nivel de subsistencia, el uso de algunas especies de palmeras para alimento (palmito), para construcciones o para hacer postes, es elevada, así como el uso del motacú (Scheelea princeps), la jatata (Geonoma deversa), la pachuvia (Socratea exorrhiza), y jipijapa (Carludovica palmata), entre otras (Moreno et al., 1989).

 

d) Apicultura

La cría de abejas para la producción de miel, cera, polen y otras sustancias es una actividad complementaria muy importante en el área, aparte del servicio de polinización de cultivos. La totalidad del ANMI tiene producción apícola (ADAPICRUZ, 1999). Más de la mitad de la población de Buena Vista aprovecha las colmenas naturales que tiene en su propiedad. Esta actividad ha sido fuertemente impulsada por ONGs y proyectos de desarrollo rural, tales como CARE, CARITAS y CEDICA en comunidades del municipio de El Torno, con parcelas demostrativas de producción integrada con asistencia técnica y créditos blandos. El CEBEM constató la buena acogida por parte de la población ante los buenos resultados obtenidos con este sistema productivo. CARE y CIAT también trabajaron en comunidades del municipio de Comarapa apoyando la producción apícola mediante cursos de capacitación.

 

      

  Aprovechamiento de miel de abejas en el ANMI-Sur (sector Comarapa). Foto: SP

 

Proyectos de desarrollo

 

Según el informe del Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, no se tiene conocimiento de planes de desarrollo regionales que puedan tener un impacto negativo en el área protegida. Mencionan que gran parte del financiamiento inicial del área provino como compensación por impactos potenciales derivados del mejoramiento de la ruta Santa Cruz-Cochabamba. También mencionan que, curiosamente, algunos mapas ruteros nacionales muestran una ruta - inexistente - que cruza a través del parque y que esto podría ser el síntoma de algún plan vial abandonado que podría resurgir en el futuro.

 

Existen en el área circundante al PN-ANMI Amboró una multitud de instituciones que realizan y han realizado acciones de desarrollo de infraestructura (ej.: PRODECAF), agricultura (ej.: Agroplan, ASOPROF, Central Obrera Campesina, CIAT, CORDECRUZ, PROBIOMA, PRODEPA), manejo de cuencas (ej.: SEARPI-FAO, MACUSY), créditos (ej.: AGROCAPITAL, Cáritas, FINDESA, parroquias, PROBIOMA, SEAPAS) extensión ganadera (ej.: ASOGA), extensión ecológica (ej.: ASECAB), conservación y desarrollo (ej.: ASEO), irrigación (ej.: SEAPAS), planificación municipal (ej.: CEDETI, CEPAC), producción (ej: Universidad NUR), artesanías (ej.: Sociedad de Artesanos), educación (ej.: FIS), salud infantil (ej.: AGROSALUD), capacitación (ej.: PRODISA), fortalecimiento municipal (ej.: PRODISA), y distribución de alimentos (ej.: PCI-USAID).

 

Los gobiernos municipales están cada vez más activos en la creación de áreas destinadas al manejo de recursos naturales y el desarrollo sostenible, tales como la Unidad de Desarrollo Sostenible en Buena Vista, la Dirección de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente de El Torno y el Departamento Agropecuario y Forestal de Comarapa (CEBEM, 2003).

 

La mayor parte de estos proyectos de desarrollo son llevados a cabo por ONGs financiadas por organismos de cooperación internacional pero con brazos operativos locales. En su informe de 2003 sobre la zona de amortiguamiento del Amboró, el CEBEM opina que muchas de estas organizaciones cuentan con oficinas, movilidades y equipamiento “más que aceptables” en proporción con las responsabilidades que tienen que llevar a cabo y que a pesar de ello, sus actuaciones han sido muy irregulares debido a la falta de continuidad de los programas de financiamiento, que son de corto plazo. Destaca que las instituciones de mayor incidencia y presencia permanente en trabajos directamente relacionados con el desarrollo de los medios productivos agropecuarios y agroforestales son:

 

- La Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), que ha actuado en el área con el apoyo del programa Parques en Peligro de TNC desde 1995. Sus actividades se han concentrado en el apoyo a PLANCOM (Planificación Comunal Participativa). El proyecto surgió a partir de conflictos entre campesinos y el área protegida por la delimitación de la Línea Roja, con el objetivo de proveer asistencia técnica para compatibilizar la conservación con el desarrollo sostenible. Han actuado en La Yunga, San Juan Potrero, Valle Hermoso, Los Pinos, Las Lauras y Santa Rosa beneficiando a 221 familias.

 

El informe del CEBEM menciona que debido al declarado carácter conservacionista de FAN esto le ha traido conflictos de relación con otros organismos de desarrollo de los medios de producción.

 

- CARE ha desarrollado el Proyecto Amboró entre 1996 y 2001, un proyecto de gran envergadura enfocado en la integración de la conservación de la diversidad biológica del Parque y el desarrollo sostenible de la población asentada en su entorno.

 

- El Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) realiza investigación y transferencia de tecnología para los sectores agrícola, pecuario y forestal. En el área del PN y ANMI trabaja en la zona de piedemonte con productores de cítricos, arroz, macadamia, agroforestería, pastos, ganadería y abonos verdes, y en los valles mesotérmicos con productores de durazno, ciruela, chirimoya, trigo, maíz, frijol, maní, papa, hortalizas, sistemas agroforestales, pastos y ganadería.

 

 

TURISMO

 

Debido a su ubicación entre las dos carreteras Santa Cruz-Cochabamba y muy cerca de Santa Cruz de la Sierra y su importante aeropuerto internacional, el PN Amboró tiene enormes potencialidades para el desarrollo turístico. De hecho, es una actividad que está creciendo año a año , pero de manera descontrolada y con una superposición de ofertas. Esto hace que hasta le fecha se hayan generado pocos beneficios para el parque y las comunidades locales.

 

Organizados y asesorados técnicamente, varios comunarios han emprendido proyectos de ecoturismo para introducir visitantes dentro de la reserva. En la actualidad existe una media docena de operaciones de turismo controlado dentro del área, y se registran muchos otros proyectos, tales como el “El Jardín de las Delicias”, en El Torno; “El Carmen”, en Buena Vista; “El Rodeo”, en Yapacaní; y “Bolívar”, en San Carlos.

 

- En la zona sur están en La Yunga y Volcanes, actividades articuladas desde Samaipata, que cuenta con importantes atractivos turísticos (ver foto) y una buena infraestructura hotelera;

 

        

El Fuerte de Samaipata es una de las mayores obras de arquitectura rupestre prehispánica de Suramérica. Foto: SP

 

- En la zona norte están en Villa Amboró, Mataracú y La Chonta.

 

Entre los atractivos que explota La Chonta está entre otros un sendero de interpretación de más de dos kilómetros de las características y riqueza, en fauna y flora, de la zona.

 

En Mataracú hay dos eco-resorts bien organizados y las sendas están en buena condición de mantenimiento. No obstante las buenas apariencias, los guardaparques entrevistados en nuestra visita notan un repliegue de la fauna debido a la intensidad de uso turístico de las sendas y al ruido debido a las actividades de construcción del Mataracu Tent Camp. Una transecta de medio día por el sendero que va a las pozas nos reveló una notable ausencia de huellas de mamíferos. En cambio en los senderos que salen de La Chonta, o en las playas del cajón del Ichilo, los signos de actividad faunística son muy frecuentes.

 

Estos objetivos turísticos se articulan desde Buena Vista, que paulatinamente ha ido desplazando a Samaipata como centro principal de operaciones. Esto, a pesar de que no cuenta con la estructura hotelera adecuada para recibir a los más de 2.500 turistas que entran a Amboró cada año. En Buena Vista, WWF ha financiado la construcción de un magnífico centro de interpretación.

 

La actividad turística está zonificada en el Plan de Manejo, pero falta aún implementar patrullajes enfocados específicamente al control de esta actividad y a fomentar el contacto entre los operadores turísticos y el cuerpo de protección.

 

Las poblaciones alrededor del Amboró reconocen que el aumento del turismo está relacionado con el atractivo que ofrece el área protegida. Un número cada vez mayor de gente ve en el turismo una alternativa para mejorar sus ingresos, sobre todo en Buena Vista, lo que redunda en la voluntad de proteger el parque. En los municipios más alejados de los circuitos turísticos la percepción es diferente, mucha gente aún siente que el parque es una imposición que ha restringido sus capacidades de producción y que, en general, no ha generado beneficios directos a su calidad de vida (MHNNKM, 2000).

 

       

La belleza paisajística del área se presta particularmente bien al desarrollo de proyectos ecoturísticos, como estas cabañas comunitarias en la comunidad de Volcanes. Foto: SP

 

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(1) Junto a esta leyenda, se considera al Cerro Amboró como sobrenatural, como fuente de maleficios y hechizamientos. Según pobladores entrevistados en Buena Vista, la leyenda tiene origen en un evento ocurrido con el padre de un guardaparque que ingresó por el río Ichilo hacia regiones inexploradas del interior del parque y recibió un flechazo que le atravesó el cuerpo. Pudo sobrevivir, escapar y dar inicio a esta suposición.

 

 

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